Pueblos mágicos de Yucatán

Disfruta de Yucatán y sus hermosos pueblos mágicos.

Izamal

Izamal es una hermosa ciudad colonial fundada a mediados del siglo XVI sobre los vestigios de una antigua ciudad maya. A este lugar se le conoce como "Ciudad de los Cerros", rememorando las pirámides cubiertas que se encontraban ahí a la llegada de los españoles, así como "La Ciudad de las Tres Culturas" pues en ella se combinan rasgos de su pasado prehispánico, del período colonial y de la época actual.

Valladolid

Valladolid es una ciudad hospitalaria y llena de historia que enorgullece a Yucatán. Durante siglos se le ha identificado por la riqueza del legado español plasmado en sus templos y el abolengo de sus viejos barrios. Tiene un excepcional sabor colonial. Caminar por sus calles, con sus casonas pintadas de vivos colores, los barrios con sus iglesias y desde luego el imponente convento de San Bernardino de Siena, huella palpable de la presencia franciscana en toda la península, es regresar al pasado. Su acogedor Parque Principal ofrece la sombra de sus laureles a propios y extraños, y por las tardes los pájaros llenan con sus trinos el ambiente, anunciando el final del día.

Maní

Maní es una tierra mágica que remonta los inicios de su nombre a la lengua maya “Lugar donde todo pasó” o “Manik” día del calendario maya relacionado con el venado. Aunque no hay datos históricos exactos del inicio de la ocupación de dicha región por los mayas, gracias a la evidencia arqueológica en el cenote Xcabachen y los conjuntos arquitectónicos explorados en Tipikal, localidad ubicada en el municipio, se estima que grupos humanos se establecieron en este lugar hacía el período preclásico medio, aproximadamente entre los años 1000 y 400 A.C.

Sisal

Legendario puerto de cabotaje con playas de arenas blancas y exóticos escenarios naturales. Bellas aves migratorias como el pato canadiense arriban puntuales cada año buscando el cobijo de las cálidas aguas del Golfo de México.

Cuando Campeche había sido el principal puerto de la Península por espacio de 270 años, monopolizando todos los productos que se enviaban a la región, en la época de Don Benito Pérez Valdelomar por Real orden del 13 de febrero de 1810, se dispuso la apertura de Sisal para la descarga de los buques procedentes de La Habana y el 3 de marzo de 1811 se le declaró puerto menor.